ENTRE TELAS Y TELONES, ENTRE ENAGUAS Y ABÁNICOS, SE TEJE Y SE DESTEJE LA TRAMA FLAMENCA CON VELAS, CON VINO Y CON TACONES…
A un artista principiante no le hace falta rezar, obtiene la gracia porque ha sido llamado por la vida misma a dar su primer paso. Y como un niño que sueña e imagina una creación , su humildad y apertura inocente le invitan a explorar consigo mismo y lo que le rodea. Esto lo lleva al logro y lo pone en el GRAN CAMINO DEL ARTISTA , explora, descubre, comete errores, rectifica y aprende , y vuelve a intentarlo una vez y otra y en este camino el tiempo va jugando y cambiando al discípulo en maestro y al maestro en discípulo….
M. CECILIA RIVERA





















































Fotos Marisol Mora

Debe estar conectado para enviar un comentario.